La pequeña Fay, que ahora se llama Lola, apareció sola en un aparcamiento después de que sus hermanos
murieran atropellados. Cómo os comentamos en su presentación , uno de sus ojos tenía la pupila continuamente dilatada, lo que la hacía tener un aspecto único, cosa que no pasó desapercibida para
Beatriz , que se enamoró de ella nada más verla!!
No somos ajenas al hecho de que los pequeños con problemas son más difíciles de
adoptar......
Por ello, muchísimas gracias, Beatriz por fijarte en ella y darle la oportunidad de disfrutar de un hogar
contigo y por tener el valor de adoptar a esta compañera de vida tan especial!!